Fulares y sus beneficios
- 18 oct 2016
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El correr de la vida nos está llevando a volver a lo original, alimentación, vestimenta y la maternidad no se queda atrás. Quizás muchos hemos pensado que el llevar a nuestro hijo amarradito a nosotras es una tendencia que nace con la llamada tendencia del "apego seguro", sin embargo esto es algo que nuestros antepasados lo hacían hace mucho rato y, en la naturaleza también lo encontramos.

Hoy en día la oferta es maravillosamente amplia: fulares elasticados, mochilas ergonómicas, mei tai, por nombrar algunos. Sin embargo, a mi modo de ver un buen porteo seguro debe contener los siguientes puntos claves:
- Permitir el contacto piel con piel
- Mantener una posición correcta en el bebé (ranita)
Finalmente, nuestros antepasados no se preocupaban del concepto ergonómico, algodón orgánico, ni mucho menos. Simplemente, un trozo de tela les permitía mantener a sus retoños protegidos y seguros.
Nosotros como mamás de esta época tenemos una infinidad de alternativas en materiales, tipos y finalmente precios. Sin embargo un buen portabebés debe caracterizarse por:

- Adaptarse al tamaño del bebé
- Debe ser una experiencia placentera para mamá/papá y bebé
- Permitir al adulto tener sus manos libres
- Facilitar el amamantamiento
- Mantener una posición adecuada en el bebé (piernas en M, espalda arqueada hacia adelante y cabeza firme)
El portabebé más usado es el fular elástico ya que permite portar desde un recién nacido hasta el año aproximadamente . Miden desde 5 metros en adelante y se pueden usar con infinidad de nudo y posturas dependiendo del crecimiento de tu hijo. Además es uno de los más económicos.
Finalmente, portar a tu bebé es lo más cercano para él de sentirse como si estuviera en el útero, lo ayudarás a que su transición a este mundo sea más placentera.









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